martes, 5 de junio de 2007
domingo, 27 de mayo de 2007
Primera jornada
Caminamos durante varias horas bajo una enorme extensión de frondosa y fresca vegetación, que nos protegía del sol y el calor. Eran helechos que nos cubrían totalmente, así que nos movíamos inmersos en un mar de un intenso color verde y no veíamos lo que nos rodeaba.



Dandy parecía conocer el camino y tenía un gran sentido de la orientación, estoy seguro de que de no ser por el ya nos habríamos perdido. Me pregunto si ya habría hecho antes este viaje.
Los helechos empezaron a clarear y llegamos a un valle amplio, lleno de árboles plagados de flores rosadas.


El calor empezó a hacerse sentir y Gina insistió en parar a descansar y comer algo debajo de uno de aquellos árboles. Después de unos pocos preparativos, todo estuvo listo. Comimos de nuestras latitas de reseva y nos echamos un rato a dormir.
"A partir de ahora", dijo Dandy, "será mejor que evitemos las horas de calor, que solo nos producirán desgaste". "Podemos ganar tiempo si descansamos durante estas horas y avanzamos en las horas del amanecer y el crepúsculo, que es además cuando nuestra vista es más aguda".
Mientras dormitaba, levanté la vista hacia el árbol que nos daba sombra. ¿Dónde había visto antes aquellas frutas de color rojo oscuro?.
De pronto lo recordé. Eran aquellas frutas que Amo y Ama llamaban cerezas. Recuerdo que me divertía mucho cogiéndolas del rabito y salía corriendo a jugar con ellas sin que Ama se diera cuenta. En mis sueños, volví a recrear todo aquello. Mis recuerdos, que me acompañaban siempre.
De pronto lo recordé. Eran aquellas frutas que Amo y Ama llamaban cerezas. Recuerdo que me divertía mucho cogiéndolas del rabito y salía corriendo a jugar con ellas sin que Ama se diera cuenta. En mis sueños, volví a recrear todo aquello. Mis recuerdos, que me acompañaban siempre. 
No puedo precisar cuanto tiempo había pasado con aquella ensoñación. De pronto, noté el frescor del relente y mi mente empezó a aclararse. Observé que el grupo empezaba a ponerse en marcha. Me estiré, primero el lomo, luego una pata, luego la otra. Bostecé unas cuantas veces y me dispuse a continuar con nuestro camino. Me gustaría saber a dónde nos dirigíamos y si realmente valdría la pena haber abandonado nuestras comodidades.

El sol empezaba a declinar y nuestras sombras empezaban a alargarse cada vez más.
Dandy se situó a mi lado. "¿Hacia dónde nos dirigimos?", pregunté. "Si vamos a buen paso, tal vez mañana por la noche o pasado, lleguemos al Bosque de Schatten". "Es un bosque oscuro, frondoso y no exento de peligros, pero no te preocupes, encontraremos ayuda y seguro que no será tan terrible como parece".
Anduvimos entre las sombras, sin temor, pero, de pronto, escuchamos a lo lejos sonidos que parecían de tormenta.
En poco tiempo, gruesas nubes de color gris plomizo oscurecieron la poca luz que quedaba del día. Parecía muy amenazador, así que, decidimos de común acuerdo, buscar cobijo en elguna cueva y continuar pronto con las primeras luces del día siguiente. Por suerte, no tardamos en encontrar una cueva acogedora y allí, pasamos la noche.
En poco tiempo, gruesas nubes de color gris plomizo oscurecieron la poca luz que quedaba del día. Parecía muy amenazador, así que, decidimos de común acuerdo, buscar cobijo en elguna cueva y continuar pronto con las primeras luces del día siguiente. Por suerte, no tardamos en encontrar una cueva acogedora y allí, pasamos la noche.
La noche fué tempestuosa. EL sonido de los truenos nos sobresaltaba a cada momento. Los rayos convertían la noche en día,
pero nos sentíamos seguros. Estabamos a cubierto y juntos.
pero nos sentíamos seguros. Estabamos a cubierto y juntos. sábado, 19 de mayo de 2007
Comienza el gran viaje
Durante varios dias nuestros seres LUZ llevaron una actividad desenfrenada, recogiendo todo lo necesario para un largo viaje y dejando todas nuestras cosas en perfecto orden para la vuelta. No debía quedar ni un cabo suelto. No podía haber olvidos, que luego lamentaríamos. Ellos son así de perfeccionistas. Mi Luz se llama Eternity y me gusta porque su pelo es casi del color del de Ama. Hay otros como, Azzura Omnia o Acqua, que ayudan a mis amigos.
Todos estábamos muy ansiosos de empezar nuestro viaje, pero yo estaba muy preocupado por no saber que iba a ocurrir, dónde íbamos y porqué era tan importante aquel viaje. Según Dandy, iba a ser un "viaje iniciático", en busca del conocimiento. Íbamos a visitar todos los parajes de Asgard y a conocer gente muy interesante. Seguro que si, pero, también conllevaba un riesgo. Yo no tenía miedo. Un gato de bosque como yo, nunca tiene miedo. Quizás solo algo de aprensión a lo desconocido. Seguro que valdría la pena. Al fin y al cabo, era una oportunidad única de conocer este mundo nuevo y a muchos de sus habitantes. Nuestro destino estaba en nuestras patas.
Dos noches antes del dia de nuestra partida, se celebró una fiesta de despedida. Nuestras Luces nos sirvieron un banquete como nunca: 

Sopa de marisco, arenques con salsa de yogurt, mousse de salmón ahumado marinado con hierbas aromáticas, aceitunas rellenas de huevo hilado, trocitos de pizza con jamón y finalmente, un sorbete con yogurt de frutas del bosque. Brindamos con nuestros amigos que se quedaban, con luna bebida fabricada a base de leche y miel. Naturalmente, en este mundo no se utilizaba ningún animal para comer. Estaba prohibido. Así que todos estos manjares tan apetitosos, eran fabricados por nuestras Luces, gracias a sus dotes especiales y a recetas secretas, utilizando hojas, flores y frutas. Fuera lo que fuera lo que contenían aquellos platos, estaban deliciosos.
Tras de tanta actividad, todos necesitabamos dormir, para estar en condiciones de emprender el viaje con energía y estar preparados para lo que pudiera acontecernos. Hasta la pequeña Rainbow, la más joven de las Luces, estaba agotada y se quedó dormida sobre una tela de araña.
El dia siguiente fue un dia muy frugal. Comimos ligero y nos acostamos pronto. Debíamos evitar las horas de más calor y utilizar las horas nocturnas y de crepúsculo, que siempre son mejores para nosotros los felinos. Durante esas horas, nuestra vista es mejor. Podemos ver aunque solo haya un rayo de luna. Es por eso que dicen que somos cazadores nocturnos. También es por eso que nuestros humanos siempre protestan de nuestra actividad nocturna excesiva, que no les deja dormir. Como siempre, me dormí pensando en mis humanos. Alargué mis patas aterciopeladas y, de alguna forma, sentí que tocaba la cara de Ama. Ella las sujetó con cariño.......
Aún era de noche cuando sentí que alguien me agitaba suavemente. ¿Ama?.....
"Despierta amigo", dijo Dandy. "Ya es la hora y Gina y Puskin nos esperan. Todo está preparado. No debemos perder más tiempo".
Me desperecé varias veces y me lavé la cara, tal como hacemos los gatos. Desperezarnos es para nosotros como nuestra gimnasia diaria para empezar el dia y poner nuestros músculos en forma.
Nos pusimos en marcha. Nuestras luces nos precedían. Llevaban pequeñas mochilas y nos guiaban con su brillo. Me sorprendía que todo lo necesario para un viaje tan largo, como el que nos esperaba, pudiera caber en aquellas mochilas tan ligeras.
Después de un buen rato de camino, empezamos a ver las primeras luces del día. Fué más o menos por entonces, que llegamos al camino que abandonaba nuestro jardín, es decir, el jardín en que yo había vivido desde que llegué aquí hace ya tres meses y
medio.
El tiempo ha pasado más deprisa de lo que imaginaba. La ayuda de mis amigos ha sido fundamental. Sin ellos, creo que nunca hubiera podido superar mi tristeza. Es tan importante tener amigos de verdad que te comprenden y te saben escuchar cuando lo necesitas.
lunes, 7 de mayo de 2007
Un sueño de lo más surrealista
martes, 24 de abril de 2007
La historia de RUBIA
jueves, 19 de abril de 2007
La buena vida
domingo, 15 de abril de 2007
La invasión de los enanitos
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