viernes, 15 de mayo de 2026

Un CORAZÓN NUEVO




SIRTAKI, mi vida y andanzas...


SIRTAKI acababa de salir de un túnel largo y oscuro. No sabía qué le había ocurrido ni donde se encontraba. 
Lo que sabía con certeza es que todo aquello le era desconocido y su casa y sus humanos habían desaparecido.Todo le era extraño. Siguió caminando desorientado sobre las frías losas, atraído por una luz amarilla resplandeciente.
Todavía estaba algo mareado y aún le costaba un poco respirar pero, dentro de su extrañeza, se encontraba mejor. 
A lo lejos vio a unos seres como él que parecían observarle expectantes. 


"Hola gato SIRTAKI, te estábamos esperando.
Yo soy TUSHA ", le dijo un esbelto gato gris y blanco." Creo que todos nosotros compartimos hace tiempo la misma familia humana".
"¿Pero qué es este lugar, dónde estoy?"
"Has sido trasladado a GATTIKA , uno de los muchos mundos de SANTUARIO. Todos aquí hemos trascendido. Te presento a APAXIA , la gran Bibliotecaria, GINA la bromista, y SCHATZY , la contadora de historias. Tu presencia aquí ha sido convocada por nuestro gato líder GATSBY" . 


"Te saludo, SIRTAKI, yo soy GATSBY, el que todo lo ve. Seas bienvenido en nombre de todos. Cuéntanos cómo fue tu viaje hasta llegar aquí". 
"Bueno, pues empezaré por el principio, por mis primeros recuerdos. Tenía poco  más de una luna cuando alguien que no recuerdo, me dejó en un jardín en un día gris.  Era la estación de las hojas amarillas. De muy arriba caía algo húmedo y mi pelaje estaba cada vez más mojado. Tiritaba de frío.
Creo que a ese lugar lo llaman el JARDÍN de ARMONÍA. 
Cómo yo era aún un cachorro, una humana se apiadó de mi, me recogió y me metió en un lugar de paredes transparentes en la que había muchas plantas y flores. Allí hacia un calor húmedo y agradable y, al menos, ya no me mojaba. 
Al rato acudió otra humana que me llevó con ella y ahí empezó verdaderamente mi buena vida. 
Estaba tan feliz que amasaba en el aire con mis patitas peludas y ronroneaba como si llevase un motorcito. 
Tuve que compartir hogar con otros como yo. Había un gato gordito rubio y blanco que me cuidaba como un padre. Se llamaba OBIWAN . Me enseñó todo lo necesario para ser gato.
Luego llegó  MELINA, la gata de colores y después KASPER,  un cachorro blanco larguirucho de cola negra y con un ojo de cada color. 
Ahí fue cuando las cosas cambiaron para mí porque OBIWAN se centró totalmente en cuidar a KASPER que realmente parecía muy desvalido. 
La verdad es que yo no llevé nada bien dejar de ser el favorito. Durante una luna me encerré para demostrar mi desacuerdo pero, pasado ese tiempo,  él seguía allí y tuve que asumirlo y aprender a convivir...más o menos. 
Pasados ​​bastantes soles, sin saber porqué, primero desapareció OBIWAN y después KASPER y nunca volvieron.
Sin darme cuenta habían pasado 16 soles y varias lunas en los que yo era el gato más feliz y mimado del mundo. Me encantaba contemplar la calle desde mi solarium, jugar al escondite con mi humana sobre el lugar de dormir y también con mi pez, mi ranita o mi tiburón. 


No recuerdo a mi madre gatuna. Me separaron demasiado pronto de ella. 
Ni siquiera estuvimos juntos el tiempo suficiente  como para que pudiera enseñarme cosas tan básicas como,   que bufar era una respuesta  de miedo o defensa. Así que yo bufaba por juego. 

Salía a curiosear la entrada a visitar a mi amigo, el gran león de peluche y su familia. 



Cuando mi humana desaparecía durante unos días para lo que ella llamaba "ir de viaje", me esmeraba en dejarle muchos de mis pelitos en su caja con ropa para desearle suerte y para que se sintiese siempre acompañada por mi. Siempre me traía alguna cañita o juguetes nuevos.
Disfrutaba escondiéndome bajo aquel árbol con luces que se encendían y se apagaban en la época de los días cortos. Posaba entre los regalos y me aseguraba de que no fueran abiertos antes de tiempo. También jugaba con los conejos en la época que llamaban Pascua. Me movía por toda la casa para controlar que todo estaba en orden. En dos saltos me subía a mi trono y desde allí controlaba todo mi territorio. 
Me encantaba posar para fotos entre los muñecos, sobre todo con mi amigo el conejo vaquero, tirar las figuras de madera y, lo mejor de todo, que me cepillasen varias veces al día porque soy un gato muy presumido. Bastaba con decir RRROMEUUUU a mi humana. Ella y yo nos entendíamos a la perfección. 
Yo fui el primero que le acarició con la cabeza cuando le quitaron aquella cosa blanca que le habían puesto en una de sus patas superiores. 
El pasado invierno me trajo una mantita roja de cuadros que daba un calor muy agradable. Me reclinaba sobre ella. No podía ser más feliz.
Algunos pequeños achaques no impedían que mi vida siguiese siendo tan perfecta, como siempre.
Pero hace pocos días inesperadamente empecé a sentirme extraño. Tosía, no podía respirar bien. Ya no me apetecía jugar ni ninguna de mis actividades habituales aunque, como buen gato, intentaba mantener mi compostura.
Cuando hace una luna se partió aquel corazón de obsidiana, intuí que algo "no bueno" iba a pasar... 
a veces hay señales .....
La fatuidad de la vida y esas cosas... Hoy estás aquí, pero quien sabe por cuánto tiempo.


Bueno, intentaré no irme más por las ramas. Primero vino otra humana a la que recordaba vagamente. Llevaba un aparato grande que me pasó por mi barriga peluda y rizada. 
Acto seguido mi humano me metió en una especie de mochila y me llevaron a toda urgencia a un sitio frío con gente desconocida que me clavaba cosas y me metieron en un sitio con barrotes. Podía respirar mejor pero tenía mucho sueño. Mis humanos venían a visitarme pero yo ya no tenía ganas de nada. Algo escuché de que podría volver a casa pero mi respiración empeoró. Ellos vinieron. Me abrazaron y me quedé profundamente dormido. 
Los sentía cerca y quería irme con ellos pero no podía reaccionar. No tenía fuerzas para resistirme. 
¿Que me estaba pasando?.  
De pronto me encontré en un túnel oscuro. Hacía un aire helado. Sentía que aquel aire me arrastraba y me alejaba de ellos y de pronto apareció aquí". 
"Conozco ese lugar al que te llevaron. Yo pasé por el mismo proceso", dijo GATSBY". Se supone que en esos sitios intentan salvarte la vida pero pocas veces lo consiguen. Se llama el fenómeno "que-me-voy". Llega un momento en que somos reclamados.
Tu corazón se había roto. 
Tus humanos no querían que sufrieras y te enviaron aquí. Dejarnos marchar es siempre el último acto de amor. 
Ellos no lo saben pero es darnos la oportunidad de volver a empezar. 
No hay principio ni fin.
Tendrás un corazón nuevo, joven y vital pero a cambio tendrás que viajar la ciudad de los canales para reunirte con alguien con quien deberás reconciliarte. Así debe ser para que pueda cerrarse el círculo".
"Pero yo quiero volver al que fue mi mundo", dijo SIRTAKI. "Debo proteger mi territorio ya mis humanos que tanto me cuidaban".
"Cuando yo tuve que dejarles, te envié a ti en mi lugar, cuando fue el momento propicio. Yo estaba en tí. 
Por eso somos tan parecidos", continuó Gatsby. 
"Podrás volver si ese es tu deseo, cuando cumplas con tu tarea. Pero ten en cuenta que de momento ellos no te verán como te conocieron. Como mucho podrán sentirte en los que fueron tus lugares favoritos".
"¿Por qué no podéis volver a enviarme con ellos?. Sé que están muy tristes. 
Mi nuevo corazón puede sentirlo", dijo SIRTAKI con cara muy apenada.
"Tiene que pasar tiempo y, sólo si tu crees que el nuevo es el adecuado y ellos lo aceptan....si esas dos cosas coinciden,  volverás alli con ellos, como algo casual, contestó APAXIA."
"Así pues, tendremos que esperar que todo suceda con naturalidad"....dijo SIRTAKI afilando sus garras en un tronco caído. 

🐾🐾🪵🐾🐾

Y así fue como SIRTAKI viajó con su nuevo corazón a la bella ciudad de los canales y las góndolas. 
Llegó en una noche oscura y silenciosa. El ambiente era húmedo. Solo las ranas y sus pequeños pasos de terciopelo que sonaban débilmente sobre el antiguo suelo empedrado, rompían el silencio...
Cada mañana la ciudad, que parecía fantasmal, revivía y se despertaba con el tañir de las campanas de las innumerables iglesias. La ciudad se tornaba entonces bulliciosa.
Había muchos gatos en aquella vetusta ciudad y todos ellos llevaban collares con su nombre y antifaces. Todos le saludaban amablemente pero él se sentía sólo y perdido, fuera de su mundo tan cómodo y previsible en el que todo estaba señalizado y en el que su mayor aventura era salir a la entrada a saludar a sus leones ya aquel cuarto en el que había una caja de música grande de madera y olía a libros viejos. 


Desorientado y sin idea de con quién tenía que reunirse, se sentó junto al puente de Rialto. Solo podía esperar...




En la noche solitaria de aquella ciudad, tan vacía que parecía un decorado, se escuchó a lo lejos el sonido de los remos de una góndola que se deslizaba sobre el agua. Vio como se iba acercando pausada y rítmicamente. 
¿Le estaría engañando su mente? Aunque de lejos, le pareció reconocer a los dos pasajeros.


Al acercarse al muelle se quedó boquiabierto. Eran sus compañeros OBIWAN y KASPER que también habían sido convocados allí. 
"Pero si vosotros sois...¡hola amigos!. No puedo creerlo. ¿Es aquí donde estabais cuando desaparecisteis?".
Entonces lo comprendió todo. 
SIRTAKI era consciente de que nunca había tratado del todo bien a KASPER. Para cerrar el círculo tenía que bajar de su pedestal de exultante gato alfa, comportarse con humildad, dejar atrás viejos rencores y celos para poder volver a empezar. 
"KASPER, amigo, de verdad lo siento mucho. Quizás fueron los celos por ya no ser el cachorro favorito de OBIWAN. Tú siempre fuiste un compañero paciente y respetuoso. 
No merecías el trato que te di".
"Bueno, todo está olvidado", dijo KASPER. "Sabes, yo siempre te admiré. Ahora por fin podremos ser amigos, ¿verdad?". 
"Cuenta con ello, supongo que tenemos todo el tiempo del mundo", dijo SIRTAKI, dándole una gran topada con su cabeza peluda adornada por largos y rebeldes bigotes.
"Comprende que tú ya eras un gato joven y fuerte y el era un cachorro frágil. Senti que me necesitaba. 
Nunca deje de estar orgulloso de ti", añadió OBIWAN. 
Todos pasamos por mundos y experiencias que nos sirven para aprender y evolucionar. 
Toda experiencia sirve"
"Y ahora que está todo aclarado, ven con nosotros. Vamos a hacer una visita a la gata PRINCIPESSA . Podremos pasar un tiempo en su Palazzo y disfrutar de esta ciudad y sus alegres compañeros gatos. En su momento, ya decidiremos si queremos permanecer aquí o seguir viviendo aventuras" 





La bella PRINCIPESSA les recibió con un cordial "Benvenuti, mici spagnoli. Non c'è niente di più emozionante che esplorare una nuova città. Dai, è ora di riposare. Sarai esausto dopo un viaggio cosìungo".


Todo estaba dispuesto para ellos...


Y con el nuevo día, y tras reponer energías, la ciudad les esperaba...



                 



Después de un día intenso, nada mejor que un buen RRROMEUUUU, perdón cepillado....que recuerdos....




Aquella ciudad parecía un paraíso pensado para los gatos. Todos parecían felices y nunca les faltaba comida ni distracción pero SIRTAKI sentía una terrible nostalgia de su mundo. Había dejado pelitos de sobra ....sabía que una parte de él siempre quedaría allí donde fue feliz y se sintió querido pero algo le decía que antes o después se sentiría impulsado a volver. Lo deseaba fervientemente. 

SIRTAKI se había despertado feliz aquella mañana. Se desperezó y se lavó la cara. Había dormido profundamente y se había despertado con la sensación de estar de vuelta y recorriendo su territorio. 

22.5.26

Algo le decía que su enviado estaba por llegar....

Necesitaba comunicarse con lo que era su mundo. Había momentos que solían compartir, en que la mente de su humana era más permeable....ella lo entendería.. 

....YO ESTOY....Ellos son mi regalo...



A nuestro principito GOLFETE❤️♾️❤️