Por suerte para los habitantes de GATTIKA, las noches ya no eran tan asfixiantes y era más fácil dormir.
viernes, 4 de septiembre de 2026
El REGALO y la PROMESA
Por suerte para los habitantes de GATTIKA, las noches ya no eran tan asfixiantes y era más fácil dormir.
martes, 18 de agosto de 2026
Una LLAVE nunca es suficiente
Cuando las puertas no se cierran bien, pueden pasar cosas imprevisibles.
Es mucho peor cuando se trata de las puertas entre mundos diferentes, con seres muy diferentes.
Justo eso es lo que ocurrió entre el mundo de los dragones y el de los unicornios.
Para LÚRAMACH , el guardián de los entre-mundos, era casi una obsesión que TODO quedase cerrado y bien cerrado. Lo comprobaba una y mil veces pero, ¡oh fatalidad!, aquel día la llave que cerraba las puertas de todos los mundos se le escurrió entre las manos y cayó al abismo.
Siempre al acecho estaban los dos más traviesos entre los pequeños dragones RUADH, el rojizo y STIALLAN, la mil rayas. Les faltó el tiempo para colarse en AON-ADHARCACH o UNICORNIA , el mundo de los unicornios.
Como un huracán recorrieron montes, valles, se subieron a los árboles, volcaron y rompieron cosas y en poco tiempo sembraron el caos .
En cuanto se dió la voz de alarma, aquella misma noche, se reunió el consejo de unicornios en clave de máxima urgencia. Se decidió enviar a tres de los unicornios más valiosos para parlamentar e intentar aplacar a los traviesos dragones.
En teoría, era una tarea fácil para seres tan valientes pero los pequeños dragones eran muy ágiles e incontrolables. Se les escondían entre las patas, les mordían las crines...
FRIEDENSTIFTER se agachó para intentar razonar con ellos a su altura y esa fue la peor de las ideas.
RUADH le arranco la cola a mordiscos y STIALLAN trepó hasta sus doradas crines y se comió su precioso cuerno. Su pacifismo extremo le impidió reaccionar y defenderse. Lo suyo era razonar.
El unicornio de cola negra, se levantó sobre sus patas traseras, dispuesto a defender a su amigo como fuera. Valiente estaba tan enfadado que abrió su hocico anaranjado y su relincho se escuchó en todo su mundo.
LÚRAMACH , el guardián de los entre-mundos estaba muy ocupado buscando la llave como loco pero acudió presto, al ser informado de que se estaba generando una situación muy tensa. Con paciencia, logró devolver a los dos traviesos a su mundo, sobornandoles con sus golosinas favoritas. Los pequeños dragones eran muy golosos y comilones y no podían resistirse a ellas.
FRIEDENSTIFTER se sentia triste de que la paz y la razón hubieran sido olvidadas de nuevo.
Claro que volvería, porque la paz es incansable y siempre vuelve a intentarlo....
domingo, 2 de agosto de 2026
ECLIPSE
"¿No notáis un extraño olor?", preguntó KASPER. olfateando el aire con su puntiaguda nariz sonrosada.
"Si, y también una extraña luminosidad rojiza, parece que todo se está quemando al otro lado, en MIDGARD, el mundo de los humanos", dijo SIRTAKI.
¿Como ha podido ocurrir tal cosa?, preguntó KASPER..
"Es muy triste, dijo OBIWAN, pero parece que los humanos no están cuidando la naturaleza y su mundo como deberían. Poco a poco lo están destruyendo todo en el afán de unos pocos de construir un mundo artificial, gobernado por maquinas en lugar de extensos valles, montañas, bosques y campos de cultivo.
Los pueblos han quedado desiertos. Los humanos llevaban miles de soles cultivando sus campos pero ahora sus cosechas ya no interesan a sus líderes".
"Parece que los bosques y sus habitantes solo son material fungible, bajas previsibles. Nadie se para a ver sus caras de pánico ni sus ojos irritados por el humo . ¿Que importa si han perdido el que fue su hábitat por generaciones? " añadió SIRTAKI con expresión triste.
"Los humanos tienen una extraña dualidad. Nosotros tuvimos la suerte de ser muy queridos y conocimos su mejor faceta... Sabéis, los sigo echando de menos pero se que van a estar bien acompañados y que nos recuerdan a diario. Sigo sintiendo el cepillo en mi pelaje, cada mañana y cada noche".
domingo, 19 de julio de 2026
La PLAYA ESCONDIDA
Era una tarde como otras muchas en las que mis pasos me llevaban por aquellos caminos que habían recorrido tantas veces, a aquellas obligaciones que tan gustosamente había asumido desde hacía muchos años.
Aquella plaza con su iglesia de cúpula de cerámica azul. Aquel árbol que había perdido sus hojas y aquellas pequeñas flores de color rojo rutilante.
En su escasez, dejaba ver el muro liso y blancuzco del Jardín Botánico.
No era una tarde especial. Solo nubes, muchas nubes fuera y dentro de mi cabeza. Tratando de desconectar de los temas, que empezaban a convertirse en quísticos en mi mente, traté de concentrarme en reconocer formas entre aquellas nubes. ¿Eran dragones o delfines?
Y entonces pasó. De pronto me vi transportada a una playa amplia, con un faro de piedra al fondo y aquellos altos edificios al otro extremo en la lejanía.
Me volví....había notado una presencia, como una energía que avanzaba hacia mi y que muy pronto reconocí.
¿"Pero, qué haces aquí"?
"Sé por lo que estás pasando. Acompáñame, un paseo te hará bien".
Nubes rosadas acompañaban nuestros pasos , nuestros pies descalzos dejaban huellas sobre la arena fresca. El mar iba y venía con su sonido rítmico y pausado. Todo era relajante y mágico, como hecho con una intención.
"Yo conozco este lugar. Es la playa de los veranos de mi infancia ... Boris, Raspa, que alegría de volver a veros. Hola, Doby". Doby metió sus patas canela y negras en la espuma de la orilla, aguzó sus orejas puntiagudas y salió corriendo hacia la lejanía. Boris y Raspa, se me encaramaron para mostrar su cariño.
¿"Recuerdas la tarde del tornado"?. "Claro. Fue muy impresionante pero, visto ahora, diría que fuimos bastante imprudentes".
"O aquel día en que nos tiramos por aquellas dunas de arena blanca. Fue muy divertido. Luego fuimos a aquella playa tan solitaria donde había un viejo barco encallado. Recuerdo que papá se empeñó en montar una tienda de campaña en la arena. El pobre se quemó terriblemente por el sol".
"Y aquel pequeño mero que pescó en el puerto y que aumentaba de tamaño cada vez que contaba la historia...siempre de broma."
"Este es un lugar precioso y tan querido para mí. Toda mi juventud pasó aquí. Siempre quise volver y al fin lo logré. Es idílico, con el pequeño pueblo de pescadores y las casas de la gente de la ciudad que dan a la playa de Levante, con el faro al fondo".
"¿Recuerdas cuando fuimos a ver una pequeña cala bajo el faro?".
"Si, recuerdo aquella escalera de caracol, mohosa y resbaladiza. Que peligro, pero valió la pena. Estaba llena de pequeños tesoros, cantos rodados calizos multicolores y preciosas conchas y caracolas".
"Era bonito recoger conchas y guijarros de colores. El mar siempre nos sorprendía con algo nuevo o interesante".
Cogió una Concha nacarada de la orilla. Le quitó la arena con los dedos . "Ves, esta es una oreja de mar. Cada concha cuenta una historia porque ha contenido una vida. Cada una es una pequeña obra de arte. No hay dos iguales ". Asentí con la cabeza, recordando una gran caracola que todavía conservaba en mi estudio, de esas que al acercarla al oído reproducen el sonido del mar.
"Recuerdo que la gente solía bucear en las Islas Hormigas o en la isla Dragona para encontrar antiguas ánforas griegas."
Caminamos largo rato hasta que la luna llena rosada se asentó sobre el viejo faro.
Como hacíamos siempre, habíamos recogido unas cuantas conchas. Alli todo seguía como lo recordaba, como si el tiempo se hubiera detenido....aún había conchas. Ahora es diferente.
Una figura masculina corpulenta saludó desde la lejanía agitando la mano. La luz de la luna le iluminaba desde detrás por lo que su cara quedaba en la sombra pero instintivamente sabía quién era. Le devolví el saludo.
"Bueno , nos esperan y tú debes volver. Recuerda que siempre estaremos cerca. Y no olvides este consejo..."haz lo que creas que debes hacer pero no dejes que te hagan daño".
Se alejaron con los tres perros hasta desaparecer en la creciente oscuridad.
TAN, TAN, TAN...El sonido de las campanas me devolvió a la realidad.
No podría decir cuánto tiempo había pasado en aquel mundo, quizás segundos, o quizás el tiempo allí no tenía importancia. Pero lo que si era cierto es que todas mis preocupaciones habían desaparecido. Sentía una gran paz y claridad mental y también tenía ya una norma a seguir...
De nuevo me encontraba en aquella pequeña plaza junto al Botánico pero había vivido una experiencia que nunca olvidaría.
martes, 30 de junio de 2026
TSUNAMI
La tierra tembló. No era la primera vez ni sería la última. Llevaba tiempo dando señales pero nadie parecía escucharla.
Un sonido atronador . Todo se derrumbaba. Gritos de pánico. Gente corriendo sin rumbo y sin saber que había ocurrido.





































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