"Cuántos recuerdos, cuántas noches durmiendo en la horquilla de su tronco, a la luz de la luna o protegiéndome del frío la lluvia o de otros peligros", comentó CLEMENTINA . "Parece que queda poco del que fue el mundo en qué nací". Amigos, os presento al que fue mi amigo árbol".
Pero, "¿cómo ha acabado aquí?. No sabía que también los árboles podrían llegar a SANTUARIO ", contestó OBIWAN .
"El y yo estamos unidos por un hilo invisible. Estaba muy asustado. Le estaban hiriendo y cortando a pedazos con unas máquinas con dientes que rugían. Su destino estaba sellado. Cuando me pidió ayuda yo le atraje hasta aqui. Ahora siempre estaremos juntos.
Parece que unos humanos llegaron y comenzaron a destruir el que fue nuestro hogar con sus máquinas enormes y ruidosas con garras monstruosas. El plan es llenarlo todo de cemento y de bloques de viviendas como colmenas, donde vivir juntos como autómatas, sin conocerse ni siquiera saludarse".
"Sabéis, mi árbol siempre estuvo ahí. En primavera se llenaba de ramilletes de pequeñas flores malva, de aroma intenso. En verano era un verdadero esplendor de hojas verdes que se tornaban amarillas en otoño e invierno. Había llovido mucho en otoño e invierno y hubiera estado espléndido en primavera.
Era la vida de aquella pequeña plaza. Pero ahora, con el nuevo orden, simplemente estorbaba.
Le talaron sin el menor respeto. No le veían como el ser vivo que sentía dolor, si no como un objeto molesto que impedía que pasaran sus máquinas o para que su calle de cemento quedase perfectamente alineada y .... profundamente aburrida y sin vida, como un mausoleo.
Sin árboles, su mundo será cada vez más seco e inhabitable. El clima será cada vez más extremo. Los veranos serán un infierno, incendios, mares con temperaturas que no permitirán la vida. Los otoños e inviernos tendrán temperaturas y lluvias totalmente descontroladas".
Su mirada, normalmente vivaz y alegre parecía sombría. Él quería a los humanos porque había conocido su lado bondadoso y amable y pensar en semejante futuro para ellos le preocupaba.
KASPER escuchaba en silencio Con sus ojos desiguales, como dos joyas, miro con tristeza al árbol. Desde su sabiduría ancestral comprendía lo que podía ocurrir. Sabía que existía un corazón verde que unía a todos los árboles y todos los seres vivos. Sabía también que cada vez que uno de ellos era maltratado o cortado, aquel corazón que latía por todos, sentía una punzada intensa y algo se removía allá debajo. La energía negativa iba en aumento y poco a poco, su color verde brillante cambiaba y se volvía oscuro. Era muy peligroso ...Necesitaba liberarse de aquello ...Las consecuencias podrían ser muy devastadoras...









1 comentario:
Buenas reflexión.
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