domingo, 2 de marzo de 2025

BOB y las almas perdidas


"BOB, necesitamos tu ayuda. Hay un alma perdida que te necesita... Mira bien hacia abajo. ¿Ves esa ciudad tan grande y lluviosa en el norte del Nivel Medio"?
Bob apartó las nubes con sus patitas rojas , peludas.
"Si, la que tiene un puente azul con dos torreones. 
¿Que puedo hacer y como encontrarlo?"
"Es músico que vive en la droga y la desesperación, solo con su guitarra .  Bajarás a su mundo y te presentaras a él en el momento oportuno". 
Como en toda ciudad grande, la multitud llenaba las calles y deambulaban arriba y abajo, bajo sus paraguas. Nadie reparaba en el músico ambulante . Muy pocos dejaban algunas monedas sobre la desgastada funda de su guitarra. 
Al caer la noche , emprendió su camino hacia el vacío piso cedido por una organización benéfica...al menos tenía un techo y una comida caliente. 
Su sorpresa fue encontrar un gato pelirrojo mojado hasta los huesos, en su rellano. ¿"Quien eres tú, amigo?. Está noche compartiremos cena y mañana buscaremos a tu familia.




Ninguna familia le reclamó. BOB, se quedó y empezó a seguirlo en el autobús hasta el lugar donde James se sentaba para tocar su guitarra. Aprendió a colocarse sobre sus hombros y a hacer el gesto de "Chócala".
Su popularidad creció como la espuma. Todo el mundo quería conocer a Bob y le regalaban bufandas para evitar el frío. La vida de ambos cambió para mejor. James contó en varios libros , y la historia de cómo Bob le salvó de la droga . También hubo una película. James consiguió una casa con jardín en la que vivía con su chica y otros gatos más. 
Pero BOB había completado su misión y fue reclamado por sus compañeros etereos. Escapó y su final fue rápido. El mundo lamentó tanto su pérdida que se construyó una estatua en honor de la fidelidad y la amistad eterna en el lugar donde solían tocar en la calle.
James nunca se recuperó de su pérdida. Lo perdió todo y se vio de nuevo  en la la calle. Pasó tiempo y Bob no puedo soportar ver a su amigo tan hundido. Un día le envío un pequeño ángel atigrada, en la esperanza de que de nuevo tuviera una motivación para reconstruir su vida. Pero eso ya es otra historia.
Ellos siempre están ahí cuando los necesitamos . 
Son nuestros ángeles con alas.



jueves, 27 de febrero de 2025

La fidelidad del REY SOL

"Chicoooooos, chicooooos....la he visto, he vuelto a ver a mi humana!!!!!"
SHATZY llegó trotando feliz, como hacía tiempo que no estaba.
Desde hacía meses estaba algo triste por no ver a su humana que tanto quería. Recordaba cada noche cuando dormía con su cabecita apoyada en la de ella y cada noche le mandaba guiños con su estrella, aunque no la viera. APAXIA, la gran bibliotecaria le había explicado que eso era debido al giro de la tierra y que cuando volviese la primavera, volvería a verla. Solo era cuestión de esperar.
Aún así, la tristeza había dado un intenso color azulado a su estrella.
Fue aquella noche cuando volvió a verla, cruzando aquel puente de piedra flanqueado por hermosas figuras, que cruzaba sobre un largo jardín que se perdía en la lejanía.


Le mandó un guiño y luego otro. "¿Podrá reconocerme después de tanto tiempo?"
La humana miró hacia arriba. Instintivamente lo hacía cada noche para buscarla. De pronto vio aquella brillante estrella azul parpadeante...era ella, su pequeña SHATZY, la estrella que le hacía guiños y siempre la guiaba hasta casa. ¡Por fin volvían a encontrarse!.  La humana también le hizo guiños. SHATZY comprendió, pues esa es la forma en que los gatos dicen..Te quiero.
Así pues, SHATZY estaba exhultante. Se sentó al sol entre las sólidas piedras del viejo templo, con sus grandes ojos pintados entornados.
Sus compañeros la miraban con una cierta incredulidad. Por fin volvían a ver su cara feliz.
Después de un rato, al declinar algo el sol, todos se reunieron a su alrededor. "Amigos", les dijo, "hoy estoy inspirada. Voy a contaros una historia relacionada con mi humana, una historia de amor en el tiempo y en el espacio".
"Recordáis la historia  del Jardín de ARMONÍA y de YURI, el GATO del SOL, cuyo pelaje resplandecía como si cada pelo fuera un rayo de sol?".



YURI era un ser con criterio y voluntad propia. Un ser inteligente, un alma sabia y antigua que había vivido muchas veces y  siempre la vida que había querido.
Un día del mes más corto, apareció en el Jardín de Armonía junto con sus hermanas XENA, ZAIRA y XANADÚ . Era un gato joven y fuerte todavía con cara de cachorro, que a nadie pasaba inadvertido.   Pasados un par de años, su naturaleza  cambió. Ya no era un cachorro y se convirtió en Casanova y trotamundos. Se movía por la zona como si fuese el amo, poderoso y orgulloso, recorriendo distancias inusuales en un gato. Todo el mundo lo admiraba y alimentaba, pero el  siempre era  feliz cuando aparecía su  alma gemela humana que  cada día lo buscaba para llevarle alimento.
De ahí venía su vínculo tan especial.


 
YURI estaba destinado a ser el próximo REY GATO, y un día regresó al jardín de ARMONÍA. Pasaba horas tomando el sol junto con sus amigos NICO y FRED, esperando aquellas voces conocidas que siempre les llevaban comida y golosinas y, sobre todo a su amiga favorita que pasaba horas al sol, jugando con el.  Todo parecía perfecto y las estaciones iban pasando pausadamente. Su vida parecía tan feliz e inmutable pero, por desgracia, su destino estaba a punto de cambiar.  


Un mal día de la estación de las hojas amarillas, se sintió enfermo. Su boca  le dolía terriblemente y no podía comer. Incluso se dieron cuenta que se notaban sus huesos al tocar su precioso pelo rojizo.
Le llevaron al hospital para animales enfermos y tras pincharle y sacarle líquido rojo, el pronóstico no fue bueno. Sus riñones ya no funcionaban bien.
Es lo mismo que me ocurrió a mi y a muchos de nosotros.Por desgracia, los riñones son nuestro punto flaco y los humanos no consiguen dar con la causa de esta debilidad.
Nuestra amiga humana, que también era su protectora y le consideraba su alma gemela, decidió seguir intentándolo.
Era la época que los humanos llaman NAVIDAD. Ya sabéis que es una época mágica para los humanos y ella pidió un milagro...un Milagro Navideño. Pidió que YURI pasase aquella Navidad con ella.
Contra todo pronóstico, YURI remontó varias veces y pudo volver a casa con ella.
El sabía que su vida no sería muy larga. Se sentía débil y cansado, pero hacía un verdadero esfuerzo por comer, para no entristecerla. La recibía cada día detrás de la puerta, derecho y ansioso de verla y recibir sus caricias, con su cara redonda y sus ojos dorados. Cuantas horas pasaron juntos, cuantas caricias. Cuantas noches ella se levantaba de madrugada  para que tomase algo de alimento, pero cada vez le costaba más esfuerzo comer.
Fué aquel día, después de pasar la mañana con sus nuevos amigos, que se enroscó en su camita . No tenía ganas de nada. De nuevo lo llevaron a la clínica y le pusieron aquellas cosas que pinchaban. Aquél líquido le hacía sentirse mejor. Pero, ella no estaba y ya no quería comer.
Fue aquella tarde que su amiga volvió a visitarle con otra humana. Llevaba dos días sin comer y estaba más delgado y débil pero estaba  tan feliz de volver a verla que se paseaba por la clínica recto y animado, sacando fuerzas de flaqueza.
Se durmió entre sus brazos y escuchando sus palabras de cariño y agradecimiento. Una inmensa paz les inundó a los dos porque sabían que no era el final y que siempre estarían juntos, por muchas vidas, por muchos universos. Y él le habló sin palabras "Gracias por tu fidelidad. Ahora seré yo quien te ayude". 
Yuri nunca dejó de cumplir su promesa. 






miércoles, 2 de marzo de 2016

Ángeles con bigotes

Las Navidades ya no volverían a ser lo mismo para aquella familia.
Al morir su esposa, J.  cayó en una profunda depresión y enfermó. El quería morir pero sus hijos estaban dispuestos a intentarlo todo , aunque el los ignoraba. No era la compañía que el quería a su lado. Solo quería estar con aquella que se había ido.
Superada la fase de Cuidados Intensivos, fue subido a una habitación del hospital. Estaba de espaldas al mundo y no quería hablar con nadie.   A pesar de su tristeza y su negación a la vida, su hija y su yerno se turnaban para estar con el en todo momento.
El ambiente en si era tan deprimente que  parecía que ese año la Navidad brillaría por su ausencia pero....
Una tarde, sin saber de donde,  aparecieron dos pequeños gatitos atigrados en el jardín del hospital. Cuando la hija de J. los vió, supo que eran un regalo...eran sus ángeles, enviados por alguien de allá arriba que la quería mucho. Ella sabía perfectamente  quien los enviaba.

Eran muy parecidos físicamente, pero su carácter era distinto. Los llamó FÍGARO , el mas confiado y travieso y FIDELIO, el más tímido y fiel. Cada día bajaba tres veces a buscarles y ellos siempre salían felices a su encuentro, corriendo y jugando. Se sentaba sobre el césped y compartía con ellos su desayuno, comida y cena. Pasaba grandes ratos al sol, leyendo y  jugando con ellos, apoyada en el viejo árbol, mientras su padre dormía..


Gracias a aquellos dos pequeños aquel mes en el hospital tuvo su lado amable. Esa era su misión...
Después de todo, aquel año también hubo Navidad, aunque fuesen diferentes.
En el hospital no faltaron ni el árbol, ni el belén.



 Ni siquiera los villancicos. Un día un coro fue a cantar villacincos.

Pasado un mes y después de pasar por una operación, J. fue dado de alta.
La hija estaba contenta y triste a la vez. Aunque sabía que de las cocinas del hospital se ocuparían de alimentarles,  ¿que iba a ser de sus ángeles con bigotes?.
No quería dejarles desamparados , donde tanto habían hecho por ella. Prometió volver cada domingo a verles. Cada domingo los llamaba y salían corriendo a su encuentro pero al cabo de un mes, no pudo encontrarles.
El personal de las cocinas le contaron que una familia les había adoptado. Nunca volvería a verles pero jamás olvidaría sus caras y su alegría y todo el cariño y amistad que le habían dado cuando más los necesitaba. Solo esperaba que fuesen muy felices con su nueva familia
Habían cumplido su misión. Su premio era ahora, tener una familia para ellos solos y ser felices mientras viviesen.



Hasta siempre FÍGARO y FIDELIO y RUBY.    

lunes, 4 de enero de 2016

La Ciudad de la Navidad

Había llegado la Navidad a la antigua Áttika. El ambiente era festivo y las calles del antiguo barrio de Plaka, con sus estrechas callejuelas,  se llenaban de visitantes y de gente de la ciudad. Celebraban Xristougenna y compraban regalos y los ingredientes para hacer el famoso pastel llamado Vasiliopita. Como en otros paises, escondían una moneda en su masa, como símbolo de buena suerte para quien la encontrase.
La ciudad estaba radiante y en su plaza central, frente al Parlamento, lucían un inmenso árbol de Navidad y un barco iluminado. Attika siempre había sido una ciudad de navegantes, desde su más remota historia.
El clima era bueno y nuestros amigos se reunieron junto a las viejas piedras del templo para contemplar la preciosa Luna de frío , que solo ocurría cada muchos años.

Aquella impactante luna llena en Nochebuena inspiró a SHATZY, la contadora de cuentos.
"Queridos amigos, tengo varias historias navideñas que contaros. Seguro que os encantarán. Son historias del NIVEL MEDIO, del que todos procedemos. Sentaros cómodamente y escuchad". Todos ellos se sentaron a su alrededor con curiosidad.

"La historia que os voy a contar, ocurrió en una ciudad, justo al norte de la Gran Cordillera Nevada.
La ciudad se llama Weihnachtsstadt y es famosa por la forma tan entusiasta de celebrar las fiestas navideñas.
Eran los días previos a Navidad.
La ciudad  se había llenado de mercadillos repletos de todo tipo de coloristas objetos navideños, juguetes, adornos para decorar la casa y el árbol de Navidad, figuras para el belén.

Los aromas a canela y clavo y a vino de especias invadían el ambiente.
Las casas y los antiguos edificios de la ciudad estaban iluminados y engalanados con luces parpadeantes que añadían encanto al ambiente de la ciudad. Frente al antiguo ayuntamiento, la columna imponente y un enorme árbol de Navidad presidiendo la plaza.
Las tiendas desbordaban de alimentos de todo tipo. Los paseantes y sobre todo, los niños, quedaban maravillados ante los escaparates, viendo aquel  tren cargado de juguetes, ositos de peluche y paquetes de regalo que soñaban serían para ellos cuando llegase el viejo Claus .
Los árboles de las plazas principales estaban decorados con estrellas azules y un enorme Santa Claus con su trineo y sus renos parecía por fin haberse posado sobre unos de los tejados.


La gente paseaba, hablaba, reía, compraba regalos y, se frotaba las manos y bebía vino caliente para calentarse.
De pronto, en el reloj de carrillón de la torre del ayuntamiento, dieron las nueve. Las figuras de metal  del antiguo reloj vestidas con trajes típicos comenzaron a dar girar al son de las campanadas.
Un coro de voces infantiles comenzó a cantar a la Navidad y al nacimiento del niño Jesús. Sus voces inundaron la noche y añadieron un toque cálido a la gélida noche de Diciembre.
La gente los escuchaba arrebujada en sus abrigos. Miraban al cielo esperando un milagro. Los humanos estaban maltratando tanto su planeta que la tierra se estaba sobre calentando y hasta los polos se estaban derritiendo. El clima estaba cambiando y   hacía ya varios años que no nevaba en la ciudad. Sus habitantes no concebían la Navidad sin nieve. Pero aquella noche...había algo especial en el ambiente.
Había anochecido y hacía frío, un frió intenso  que calaba hasta los huesos. Parecía que algo iba a ocurrir...
Ya eran casi las diez. La gente había terminado con sus compras. La algarabía había cesado y la calle se había quedado desierta...aunque no del todo.
Era aquella preciosa gata gris, que ya no tenía casa. Su anciana ama había ido a vivir con sus hijos y estos tenían un bebé y no querían tener un gato.  No estaba acostumbrada a la calle ni a buscarse alimento. Con aquel frío, difícilmente sobreviviría aquel invierno. Tiritando de frío se acurrucaba contra los portales en espera de que alguien se fijase en ella y en sus ojos intensamente verdes. De pronto, vio un lugar calentito  en el que acurrucarse. Cerca del viejo ayuntamiento habían instalado un enorme antiguo belén.


Se acurrucó sobre el tejadito paja . Allí se quedó dormida. De pronto, notó un tacto cálido y el sonido de una voz amable que  decía "¡Mira, pero si es una gata rusa preciosa!. ¿Que hará aquí sola? . Con este frío seguro que morirá congelada. Ven con nosotros preciosa, ya nunca volverás a pasar frío".
La casualidad hizo que pasasen por allí  unos extranjeros que se habían retrasado y paseaban por las calles desiertas. Se pararon, la acariciaron y ya no pudieron dejarla allí. Miraron por todas partes por si alguien pudiera haberla perdido pero nadie parecía reclamarla. La envolvieron en una cálida bufanda y  la llevaron con ellos a su hotel.

Sonaron las diez campanadas del reloj del ayuntamiento...tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan.... y de pronto, en la ciudad silenciosa, comenzó a nevar.
Lara, que así la llamaron, dormía enroscada sobre la cálida moqueta, en la abrigada habitación.
La mañana siguiente, un manto blanco cubría toda la ciudad.


Ni un solo animal quedaba sin protección y la ciudad por fin  estaba feliz  y obsequió a sus habitantes con el tan deseado regalo de la nieve".



      

jueves, 15 de octubre de 2015

MUTLU KEDILER ÇEHRI , la ciudad soñada de SCARY

SCARY sabía que su final estaba cerca. Últimamente sus fuerzas habían mermado ostensiblemente. Su apetito voraz había disminuido y sus patas habían perdido mucha fuerza. Realmente, pasaba los días en una duermevela. Fue en una de esas profundas siestas, que soñó con un lugar muy fuera de lo corriente. Una ciudad de ensueño, con exóticos edificios y fuentes de colores. Pero lo que más le llamó la atención de aquél lugar fue que estaba lleno de gatos, gatos felices que eran cuidados por los habitantes de la ciudad porque los consideraban parte de su cultura. Él deseó ir a aquel lugar.
SCARY había sido uno de los reyes del JARDÍN de ARMONÍA del Nivel Medio o Mundo de los Humanos pero había ido ganando en años y los amables humanos que los cuidaban, decidieron que no debía seguir expuesto al frío y la lluvia. Dos veces intentaron darle un hogar pero Scary echaba de menos el cantarle a la luna. Finalmente, al tercer intento, encontró  un hogar y unos amigos felinos con los que pasar sus últimos ocho meses. 
Fue aquella mañana en que estaba tan cansado. No le gustó mucho que lo introdujesen en aquella caja. Lo llevaron a un lugar de paredes verdes. Todos los amables humanos que lo cuidaban en el jardín estaban allí. Sus caras no eran alegres. Algo no estaba bien...
Tras un suave pinchazo, notó un gran descanso, como si su cuerpo se elevase. Notaba las manos de su humana con la que tanto se había encariñado y su juguete favorito bajo su cabeza.  Notó una gran levedad y y de pronto, todo dejó de dolerle. Se elevó y vio a todos sus amigos desde arriba. Estaban todos muy tristes. Comprendió entonces que habían ido a despedirle y que había llegado su momento de liberarse de su viejo cuerpo y marchar hacia una nueva vida. Siguió elevándose cada vez más, hasta que se convirtió en una nube blanca en forma de gato. Una luz intensamente blanca le rodeaba por todas partes. Lanzó dos destellos como para decir "estoy bien, ya he llegado a mi destino". Sabía que alguien sabría interpretarlo.
Fue entonces cuando reparó en que había otros dos gatos que seguían su mismo camino.
"¿Quienes sois?", preguntó SCARY. "Yo soy SCARAMOUCHE, del Jardín de Armonía".
Uno de ellos era completamente blanco y con el pelaje muy largo. "Mi nombre es DUQUE y también conocí tu jardín, aunque por poco tiempo. Yo quería ser ángel pero me adoptaron y siempre me pelaban y no dejaban crecer mis alas. Pero tuve una familia humana que me quiso mucho. Mi humana tenía tres gatos más y uno de esos animales que los llaman perros". 


La gatita negra de cola corta como un conejo, le resultaba muy familiar a SCARY. "¿No nos hemos visto antes?", le preguntó. 
"A mi me llamaban RABBIT. Soy hija del noble Rey Gato TOM y nací y viví también  por mucho tiempo en el Jardín de Armonía. Tuve una vida larga y feliz , pero cuando me puse enferma me adoptó una familia que tenía una niña que me adoraba y yo a ella. Estábamos muy unidas y ella estuvo conmigo hasta el final. Nunca la olvidaré". 

Tras estas presentaciones, se pusieron en marcha. Poco a poco, había ido anocheciendo. Cruzaron un puente y vieron frente a ellos un majestuoso edificio iluminado con unas curiosas torres altas y estrechas. 
De pronto, RABBIT notó un fuerte olor a pescado y los tres se dirigieron hacia la parte baja del puente donde estaban asando pescado. Casi sin pedirlo, fueron obsequiados por uno de los pescadores con una cena inesperada que les llenó sus estómagos después de la larga caminata.
Antes de enroscarse en una gran cesta para dormir oyeron que alguien mencionaba el nombre de aquella ciudad....MUTLU KEDILER ÇEHRI....La ciudad de los gatos felices. 
SCARY había llegado a su  destino soñado. Les quedaban muchas aventuras por vivir y muchos amigos por conocer en su nueva vida.


martes, 25 de agosto de 2015

Cocotet


Aquella mañana de verano, el calor era fuerte y denso  en GÁTTIKA y nuestros amigos felinos aprovechaban la escasa brisa. Las nubes avanzaban desde el mar y de pronto, inesperadamente....un trueno, seguido de un rayo que partió en dos el  cielo gris, grávido de nubes y de electricidad. Comenzó a llover. Las pesadas gotas golpeaban con fuerza el antiguo empedrado de la ciudad.  Una graciosa gata de pelaje rojizo, hizo un gesto a nuestros amigos, invitándoles a que se protegiesen bajo la parra de la pequeña iglesia de Agia Aikaterina, y que esperasen juntos a que pasase la tormenta. No a todos los gatos les gusta la lluvia. De hecho, a muy pocos les gusta mojarse. 
BRRRRRRM, otro trueno y de nuevo, la luz de un rayo. Así una y otra vez. 
¿Cuando terminará la tormenta y saldrá el arcoiris?, preguntó GINA, "No me gustan las tormentas, son mojadas y me asustan".
"Las tormentas de verano nunca duran mucho", dijo mirando al cielo la gata pelirroja que dijo llamarse  PORTOKALÍ, en referencia a su color anaranjado.
"Si os parece", dijo SHATZY, "hoy os contaré una historia sobre un gatito y el arcoiris".
Todos estuvieron encantados con la idea. 

 "Puees veréis, erase una vez un pequeño gatito que apenas había abierto los ojos. Un chico lo encontró una tarde, solo y muerto de hambre y se lo llevó a una amiga para que lo cuidase. Su amiga se llamaba Nieves.
El gatito era muy delgado y  tenía el pelo tan blanco que su piel rosada se transparentaba  a su través. Por eso mismo, le llamaron COCOTET, porque era blanco como el coco.
Era pequeño y frágil y tenía algo muy especial....siempre parecía sonreír. 
Nieves tenía la impresión de que el pequeño no crecía como correspondía a su edad, así que lo llevó al veterinario. Después de muchas pruebas, comprobaron que todo en el pequeño era extrañamente grande en comparación con su cuerpecito diminuto. 
Cocotet estaba enfermo pero estaba luchando. Seguía tomando su biberón y sonriendo, dando mucha esperanza a su amiga Nieves que lo adoraba. De hecho, varias personas lo conocían y querían ayudarle a que sobreviviese y se convirtiese en un gato grande y robusto.
Cada noche, Nieves contaba todas estas personas, los progresos o sus preocupaciones sobre el futuro del pequeñín que con tanto cariño y dedicación cuidaba.
Una tarde, su situación empeoró drasticamente. Le llevaron al veterinario para que le hiciesen una operación de urgencia y el pequeño ya no volvió. Se quedó dormido y ya no despertó. 
Nadie se había dado cuenta pero al pequeño Cocotet le habían salido unas pequeñas alas. Porque Cocotet no era solo un gatito. Se estaba debilitando porque su cuerpo estaba cambiando. Se estaba transformando en un pequeño ángel.

Fue aquella noche cuando su espíritu  dejó su pequeño cuerpo delicado  y de un blanco puro. Se elevó con sus alitas y se alejó. Casi no podía creerlo pero voló y voló hasta llegar a un inmenso arco iris. Nada más llegar, se dio cuenta que algo faltaba en aquel arcoiris. Tenía siete colores pero, porqué no tenía el color blanco como su pelaje?.
De pronto vio otros gatos y gatitos de muchos colores saltando de nube en nube y comprendió que su color blanco era la suma de todos aquellos colores brillantes y que su misión, era sonreír, para que los colores del arcoiris brillasen con todo su esplendor. Nunca dejaría de sonreír porque su misión era ser feliz y hacer felices a los demás habitantes del Mundo del Arcoiris".
"Pocos  humanos  lo saben", dijo TUSHA, "los ángeles están más cerca de ellos de lo que imaginan. De hecho, están entre ellos. Todos nosotros somos encargados de velar  por su felicidad y absorber las malas vibraciones, a veces, hasta llegar a enfermar. Eso es lo que hacen los ángeles. Por eso, nuestras vidas tienen una finalidad y cuando la cumplimos, debemos partir para dejar nuestro lugar a otro ser necesitado. Nuestra vida es mucho más corta que la de nuestros humanos y eso es muy doloroso para ellos. A veces quieren retenernos a su lado contra natura y eso lo hace todo más difícil. El mayor acto de amor hacia nosotros es saber dejarnos ir cuando llega nuestro momento de ascender y elevarnos  para que accedamos al  nivel superior con gran rapidez".
"¿Y que ocurre con los humanos?", preguntó GATSBY. 
"Los humanos tienen una extraña dualidad", dijo APAXIA, "pueden ser ángeles en determinados momentos, para ayudar a otros humanos o incluso a nosotros los peludos, pero también pueden ser agresivos y crueles y no solo para defenderse, si no por pura maldad. Muchas veces hacen daño a seres inocentes por deporte o lo llaman tradición. Es el precio que tienen que pagar por haber perdido su inocencia. Los seres humanos son complicados. Muchos se sienten superiores, como si fuesen la especie elegida, aunque la naturaleza les ha privado de una bella piel como la nuestra que les proteja o de uñas y colmillos afilados para defenderse. Lo que llaman "su inteligencia" es una forma de supervivencia, creando extraños artilugios y complicadas formas de vida, que cada vez los aleja más de la naturaleza y de su verdadera esencia espiritual". 
Un último trueno sonó el la lejanía. La lluvia había cesado y poco a poco, las nubes grises se habían vuelto blancas y se habían ido dispersando. Desde la parra caían las últimas gotas de lluvia. 
Un fresco olor a ozono se pudo percibir por todas partes
De pronto, un maravilloso y brillante arco iris se extendió sobre el cielo de GATTIKA, por encima de aquel mar profundamente azul que bañaba islas de salpicadas de casitas blancas.
Cocotet y su sonrisa, lo habían logrado de nuevo







lunes, 24 de agosto de 2015

PAULINA - La soledad, la mujer y los gatos

"PAULINA estaba sola. Según ella contaba, no siempre fue así. Si alguna vez tuvo una familia, hacía ya tanto tiempo que ya nadie parecía querer recordar los tiempos en que ella se dejó los ojos cosiendo para ayudar a su familia.
Los años habían pasado y se había hecho mayor y su salud era cada vez más frágil. No se cuidaba porque aquella terrible soledad y desamor le pesaban demasiado. Apenas comía.
Nada en la vida le importaba, excepto una cosa....los gatos.
Ellos eran los únicos que le daban cariño y que de vez en cuando le arrancaban una sonrisa que recordaba a la persona que antaño era.
Paulina tenía dos gatas que compartían su soledad y su humilde casa. Su corta pensión apenas le alcanzaba, pero a sus dos gatas nunca les faltaba nada.
Algo gris se dirigió al otro lado, después. otro....eran tres pequeños cachorros. Tres gatitos de un gris. azulado que jugaban con la cola de su madre gata que era completamente negra. Se quedó embobada, lamentando no llevar nada de comida para darles. Aquella tarde, algo en su vida había comenzado a cambiar.
A partir de aquella tarde, sin fallar una, fueron todas las tardes a llevarles comida.
Muy pronto entró en contacto con un grupo de personas que cuidaban a aquellos gatos. Entro a formar
parte de aquel grupo de personas tan amables con los animales y durante varios años, sintió que ya no estaba tan sola, los gatos la querían y también tenía amigos.
Paulina adoraba los gatos pero, sobre todo, los cachorros. Cada vez que veía uno abandonado o enfermo, lo llevaba a su casa y lo cuidaba con cariño, dándole más de lo que tenía hasta que alguien los adoptaba. Ver crecer a los cachorros la hacía extremadamente feliz, le daba vida.
Pero no podía olvidar la familia que perdió y con el tiempo, la tristeza nubló su mente y con el tiempo enfermó y murió. También sus gatas emprendieron el viaje con ella".
"Seguro que donde esté, será feliz cuidando a muchos gatos", contestó GATSBY, "una persona tan buena, merece por fin ser feliz".
"Sabeís, hubo una época muy oscura en la historia de los humanos en que a personas como Paulina, se las consideraba maléficas. Solo eran pobres personas solitarias que vivían alejadas del resto de la gente y cuya única compañía era uno o varios gatos. Por eso también se demostró malignos a los gatos y muchas de estas mujeres y sus gatos fueron objeto de verdaderas atrocidades", contó DANDY.
"Realmente, si seguimos la historia de la humanidad, los gatos siempre hemos estado más vinculados a las mujeres. En el Antiguo Egipto, fuimos de gran utilidad para el control de las plagas de ratones en sus
graneros. Llegaron a venerarnos como dioses. BAST, era el nombre de la diosa gato".

"La diosa vikinga de la belleza, FREYA, también era acompañada por dos gatos que tiraban de su carruaje".

"Gracias DANDY, así fue parte de nuestra historia", dijo APAXIA. "Siempre hemos estado cerca del ser humano pero sin perder nuestra independencia ni nuestro lado salvaje. Muchas son las culturas que nos han adorado pero nunca han logrado domesticarnos ni someternos. Solo ha sido una simbiosis. Nunca seremos sobornables con golosinas ni zalamerías. Somos felinos, primos hermanos de los grandes felinos. Somos los cazadores del crepúsculo,
los que podemos ver en la oscuridad. Quizás por eso, porque no nos hemos sometido, algunos humanos nos odian y todavía nos ven con los ojos de aquellos que nos consideran malignos en aquel oscuro pasado. No han sabido evolucionar y comprender que para nosotros los humanos pueden ser nuestros amigos muy queridos, pero nunca serán nuestros dueños.