miércoles, 27 de mayo de 2015

Shatzy, la contadora de historias

El tiempo iba pasando para SHATZY. Haber encontrado a sus amigos, TUSHA, GATSBY y GINA, hacía que se encontrase más a gusto. También había conocido a otros gatos como DANDY y APAXIA que habían causado una gran impresión en ella. Según parecía, cada uno tenía su misión en algún momento.
GATTIKA era un lugar de ensueño, el imponente templo que se recortaba sobre los  brillantes atardeceres de un rojo intenso sobre el GRAN AZUL.  Las calles estrechas y empedradas vibraban de tiendas y gente amable que cantaba y bailaba, pese a no estar disfrutando de su mejor momento. GATTIKA había sido atacada muchas veces a lo largo de su historia pero siempre sobreviviría, porque era eterna y su espíritu era intemporal y místico. Era el alfa sin omega. El eterno volver a empezar....


Precisamente en eso estaba meditando aquél atardecer rojizo, cuando se le acercó DANDY, el mago de ojos de agua y hermano de GINA, con sus patas largas y su paso elástico y elegante.

"Que te ocurre Shatzy. Porqué estás tan pensativa"?
"Te saludo, Dandy. Simplemente medito sobre esta ciudad y me pregunto cual es la misión que me trajo hasta aquí. Se que mis compañeros recorrieron un largo camino hasta llegar hasta aquí y que su misión aún no ha finalizado". 
"Así es. Ellos tenían que mediar entre los humanos pero uno de estos humanos no fue leal y todo se torció. Los humanos son seres insatisfechos. No aceptan su debilidad. Creen que su inteligencia los hace superiores pero algunos de ellos tienen complejos y frustraciones porque sus vidas son  incompletas. Esperan cosas que nunca ocurren porque hacen su vida demasiado complicada".
"Yo adoraba a mis humanos, incluso había encontrado la forma de comunicarme con ellos, imitando sus sonidos...podía pedir todo lo que quería utilizando mi voz".
"Entonces....". Dandy quedó en silencio durante un breve instante. "Entonces...tu eres la CONTADORA de HISTORIAS que estábamos esperando...la que sabía comunicarse con los humanos. Tu labor es mucho más importante de lo que imaginas".
Entre tanto, la noche había extendido su manto de un azul intenso casi negro y todos los gatos se habían reunido en el antiguo templo para pasar la noche juntos como un solo ser.
"Queridos hermanos felinos" dijo DANDY , dirigiéndose a todos los gatos que le rodeaban, "por fin ha llegado la que tanto estábamos esperando...LA CONTADORA DE HISTORIAS. Ella tiene mucho que contarnos. Sabe contar historias porque supo aprender a entender y comunicarse con los humanos. Tal vez el escuchar historias del mundo intermedio, o mundo de los humanos, nos ayude a comprenderles mejor y tal vez así, podamos por fin cumplir la misión que se nos encomendó...lograr que los mundos y sus dimensiones convivan en paz".
"Así lo haré", respondió Shatzy e hizo un guiño
como cada noche.
Se estiró y afiló sus uñas en un viejo tronco tras lo cual, se acurrucó junto a sus amigos y se quedó dormida.
En sus sueños, volvería a dormir apoyada en la cabeza de AMaaaaa, como siempre había hecho durante 16 años.


  

jueves, 21 de mayo de 2015

LA ESTRELLA QUE HACE GUIÑOS

Había pasado ya más de una luna desde que SHATZY había emprendido su gran viaje hacía la luz. Resonaban en sus oídos las últimas palabras de su humana..."Tranquila, todo irá bien, te queremos. volveremos a vernos, sé feliz". Había caído en un sueño profundo y al final de la oscuridad vio una luz brillante como un arco iris y varias figuras recortadas a contraluz que la llamaban....Aquellas siluetas le eran tan conocidas que se sentía como en casa. Ya ni siquiera se sentía cansada ni le dolía nada.
"GATSBY?, TUSHA?...que hacéis vosotros aquí?".
"Jajajajaja, la vieja pregunta", dijo GATSBY, el enorme gato peludo pelirrojo.
"Bienvenida , hermana", dijo TUSHA, el gato gris de largas patas y ojos profundamente verdes, "te estábamos esperando y pedimos venir a buscarte. BIENVENIDA A GATTIKA"


Durante varios días vagaron por la vieja ciudad de GATTIKA, tan vieja como el mundo de los humanos, hasta llegar al gran templo en la montaña y ciudad de los gatos primigenios.
Cientos de gatos de todos los colores y razas, todos diferentes y todos un mismo ser, reunidos a la luz de una enorme luna amarilla, se dispusieron a escuchar la historia que Shatzy tenía que contar...la historia de una promesa cumplida.


"Fue aquella mañana cuando me  fallaron las patitas al subir al armario cuando me  di cuenta que algo no iba bien. Me encantaba verlo todo desde arriba...
Llevaba tiempo que me encontraba mas cansada y había adelgazado bastante.
Una tarde vinieron de visita dos humanas que llevaban una maleta negra y me sacaron un líquido rojo de una de mis patitas.
A partir de ahí, siguieron muchas cosas que no me gustaban...no entendía porqué mis humanos, a los  que tanto quería y con los que siempre había sido tan feliz, me pinchaban en la espalda y me ponían en la boca aquél líquido blanco tan amargo. Solo quería que me dejasen tranquila. Yo sabía que había llegado mi momento de dejarlos pero no quería que sufriesen. Por eso me iba alejando de ellos. Ya ni siquiera dormía con ellos para que se acostumbrasen a estar sin mi.
Para que les fuese más fácil sobrellevar mi ausencia, incluso había hecho todo lo posible para encontrar a mi sucesora. 
Yo era parte de una saga..."La promesa tricolor". Mi humana prometió a mi antecesora, APACHEE, que siempre tendría una gata tricolor. Primero APACHEE, luego yo, SHATZY y luego....
Había una pequeña gatita tricolor que era perfecta....MELINA.


Ahora que la había encontrado, ya podía emprender mi viaje más largo.
Aquella tarde cuando mis patitas empezaron a convulsionar, supe que era el final. No quise irme sin despedirme de mis humanos y , haciendo un esfuerzo, desperté.
Me llevaron a un sitio desconocido donde todo era blanco. Oí a mis humanos que hablaban con aquellas personas que habían venido de visita. Estaban muy serios. Lo que siguió fue una conversación sin palabras entre mi humana y yo. Ella me dio las gracias por 16 años maravillosos y miles de buenos momentos. Me dijo que la perdonase por aquellas cosas que yo no entendía y  no me gustaban y finalmente me dijo que era libre para ir en paz y seguir mi camino. Nos miramos profundamente a los ojos. Yo vi el universo en sus ojos y ella en los míos. Un universo de cariño que nunca desaparecería. Yo traté de mostrarle que siempre estaría ahí para ella. Después entré en un sueño profundo y su voz me dio mucha paz y me acompañó durante todo el trayecto hasta aquí..."Tranquila, todo irá bien, te queremos. volveremos a vernos, sé feliz".
Se que no me van a olvidar, ni yo a ellos".

Sentada erguida majestuosa sobre una de las grandes piedras del templo estaba una gata tricolor de pelo largo y ojos entornados. " Te saludo SHATZY, yo soy APAXIA, la Gran Bibliotecaria. En mi vida pasada fui llamada APACHEE e hice un largo viaje con tu humana, cruzando el Gran Mar del Oeste.
Tus humanos nunca dejaron de quererte ni querían hacerte daño. Entiende que ellos lo intentaron todo por no perderte. Muchas veces los humanos ven el futuro de una forma diferente a la nuestra. Para nosotros el tiempo no existe, solo son vidas sucesivas. Para ellos, el futuro es una gran incógnita que les atemoriza".
"Conozco la promesa y puesto que supiste esperar hasta cumplirla, te voy a hacer un regalo muy especial. A partir de esta noche, tu humana siempre verá en el cielo una estrella muy brillante. Tu le harás guiños y la guiarás a casa cada noche. Aunque haya miles de estrellas, ella solo te verá a ti. Sabrá que eres tu y sonreirá cuando piense en ti.
La grandes ojos risueños de Shatzy se iluminaron con una gran sonrisa.
Hizo un guiño y....alguien allá abajo estaba mirando al cielo y sonriendo.
                                     





sábado, 13 de septiembre de 2014

Encuentro en GATIBONA

Un esbelto gato negro de ojos amarillos y pelo brillante caminaba con paso elástico, como desenfadado, por la verde campiña. Llevaba a su espalda una mochila roja. La mochila era grande y estaba llena hasta los topes pero la llevaba como si no pesase nada. De hecho, así era porque solo contenía recuerdos, millones y millones de recuerdos de momentos maravillosos compartidos con sus compañeros felinos y con algunos queridos humanos. Sobre todo, con su humana de pelo rojo con la que tantas horas había pasado antes de....de que su vida cambiase, sin comprender que le había ocurrido y que le había llevado hasta allí.
Atrás quedó aquella tarde soleada de Julio en que se sentía tan débil y sus humanos lo sacaron en aquella mochila roja y lo llevaron a un lugar de paredes verdes. Recordaba vagamente que algo molesto le había pinchado en una de sus patitas. Después de eso....se quedó dormido, profundamente dormido.
Sin comprender lo que estaba ocurriendo, salió a un espacio abierto. Había un camino largo y bordeado de árboles a los dos lados. Hacía calor, pero la sombra era refrescante.
Anduvo y anduvo durante días. Su cansancio y malestar habían desaparecido. Era como si su juventud y dinamismo hubiesen vuelto.  Quería viajar y ver mundo, hasta que lograse encontrar de nuevo a su humana.
Pensándolo bien, habían tardado en conocerse. Ella siempre lo había considerado un gato travieso y trapisondista y no se daba cuenta que era su forma de llamar su atención. Por eso le saltaba a la espalda y se colaba en las habitaciones...quería ser especial. Solo cuando enfermó, ella aprendió a leer en sus ojos profundamente amarillos que el era único y decidió aprovechar cada momento que pudiera pasar con el. Estaba seguro que volverían a encontrarse.
Había asumido, que la misión de su nueva vida era viajar y aprender de los gatos de otros lugares, comprender su lenguaje y sus problemas, para poder ayudar a otros gatos en su misma situación.
En su peregrinaje, llegó a una gran ciudad. Era una ciudad muy antigua en la que los gatos eran habitantes respetados y vivían entre las ruinas de antiguos templos.
La ciudad tenía grandes monumentos, un enorme edificio semicircular, columnas rotas y muchos coches y gente.
Una noche, se sentó en el borde de una curiosa fuente en forma de barco, iluminada, flanqueada por flores. Se agachó a beber y notó dos ojos fijos en su espalda. Sigilosamente, como suelen ser los gatos, se volvió y ....no podía dar crédito a lo que vio....."¿ORFEO???, pero que haces tu aquí, donde has estado todas estas lunas?. Que lugar es este y que pintamos aquí?"
Orfeo era también un gato negro, pero su expresión era recelosa, como si tuviese temor a todos los humanos.
"PUMBY, hermano, que alegría ver a alguien de casa. Seas bienvenido a GATIBONA, una de las mas famosas ciudades felinas. Si has llegado hasta aquí, es porque una de tus vidas ha terminado y te has renovado para volver en otra nueva vida. En esta ciudad los gatos son respetados y admirados y habitan en los más famosos lugares. Quédate conmigo y te presentaré a los gatos del templo en ruinas. Tal vez reconozcas a algunos. Ellos te contarán más sobre la misión que te ha traído hasta aquí".
Hablaron durante toda la noche de sus vidas pasadas, de sus humanos. Orfeo con su timidez extrema nunca fue feliz con los humanos por lo que su reencarnación a una nueva vida felina era complicada.
"La ciudad despierta, PUMBY, es hora de dormir para nosotros. Nuevas aventuras nos esperan en los próximos tiempos".
Juntos de nuevo, se enroscaron para dormir en un lugar tranquilo, cobijados bajo una larga escalera.



martes, 8 de abril de 2014

TEMPUS FUGIT - El tiempo vuela

El tiempo es una gran abstracción a la que solo los humanos ponen garabatos que les hacen la vida más difícil y estressante.
Para nosotros los gatos, el tiempo es algo relativo, cómo no iba a serlo teniendo 7 o incluso 9 vidas según algunos?. Dos horas, dos meses, dos años?. Que mas da?. Nosotros siempre volvemos en otra forma. Nuestra pena es causar tristeza a los seres que nos quisieron. A los humanos les cuesta entender nuestra noción de eternidad y reencarnación.
El tiempo había pasado en la antigua ciudad de Gáttika, meses o probablemente años. 
Se había pedido ayuda a dos humanos que tenían la llave oculta para resolver el problema pero, como era de esperar uno de ellos traicionó al otro.
Muchos sabios felinos habían sido enviados para resolver la terrible crísis causada por los "hombres de gris". Todos ellos, gatos y gatas ilustres como OLIVERIUS, el gato de humo, XÍSPITA, la altiva  o el adusto ORFEO. Ni siquiera el gran mago de Egipto SINUHÉ.



 había encontrado la clave del enigma. Día tras día, todos ellos se habían reunido con APAXIA, la Gran Bibliotecaria que desde que todos recordaban había dominado cada papiro, cada página, cada documento de la biblioteca de la Akademia. APAXIA estaba extenuada.


Los Hombres de Gris, por su parte, también se habían reunido y las condiciones eran peor cada vez. La gente en las calles de Attika, ya no reía ni cantaba al son del bouzouki.


Mucha gente había perdido su casa o su trabajo. Los jóvenes habían perdido la esperanza. La densa nube gris que cubría el cielo de Attika y no dejaba pasar el sol, se había extendido hacia el este, llegando hacia la lejana YBERIA. Todo el mundo estaba triste.
Algo tenía que ocurrir. De otro modo, nos veríamos obligados a abandonar Attika y seguir con nuestro viaje, pero con la tristeza de no haber podido cumplir con nuestra misión.

viernes, 4 de junio de 2010

Nubes de tormenta

Habían pasado 4 meses desde que nuestros amigos llegaron a Gáttika. Su vida transcurría tan feliz en aquella alegre y acogedora ciudad que apenas se percataban del paso del tiempo. Los dias transcurrían entre las ruínas del templo y la ciudad. Todo el mundo, humanos y felinos, se habían encariñado con ellos. Siempre tenían un plato de comida disponible y una mano amable que los acariciaba o los sentaba en su regazo. Sotirakis, Katerina y los demás,
les habían enseñado todo lo que había que saber. El idioma no era problema, pues es sabido que el "gático" es un idioma universal y que los gatos pueden entender todas las lenguas humanas.

Pero si que se habían producido algunos cambios durante aquellas 4 lunas.
Había llegado un nuevo gato, OREXOTAS, que estaba destinado a cumplir una misión, como todos ellos.

En su camino había encontrado a RÓMULO, precioso gato de largo pelaje blanco y negro, procedente del GRAN JARDÍN. Habían caminado juntos un trecho, pero RÓMUL
O estaba destinado a vivir en el BOSQUE de HUNDERTAUGEN, como todos los gatos del jardín. Su padre, MATÍAS, había quedado consternado al verle. Era un gato tan jóven y soñador, que nadie hubiera esperado verle tan pronto en HUNDERTAUGEN, pero así eran los clarooscuros del GRAN JARDÍN. La vida y la muerte se alternaban en una danza frenética. De hecho, su hermano gemelo, REMO, había concebido dos gemelos, casi iguales a ellos. La historia parecía repetirse una y otra vez....
Después de mucho desearlo, DANDY y GINA, habían logrado regalar a sus queridos humanos aquellos
pequeños gatitos siameses que estaban al cuidado de los ancianos, ya que estaban en peligro.
Sus humanos los habían recogido y les habían llamado ATHINA y BIZCOCHITO. ATHINA, la joven gata de ojos turquesa, había parido 5 gatitos muertos, sin saber porqué razón. Pero apartir de ahora ya nadie podría hacerles daño. Los dioses, estaban de su parte, pero esto era en otro lugar, lejano en el espacio y el tiempo....
Todo parecía de nuevo en orden y la paz y la alegría reinaban en Attika. La primavera que había llenado de flores amarillas las ruinas, había dejado paso al calor y los gatos se protegían de el a la sombra de las vetustas piedras y columnas, que tanta historia y pensamiento humano habían contemplado. 5000 años atrás, todo había empezado allí. Por eso aquella ciudad era única, no tenía fin.
Fué aquella tarde con su puesta de sol rojiza, cuando sucedió algo que hizo que todo cambiase de pronto. Desde el norte, comenzó a llegar una negra y densa nube que poco a poc
o y en silencio, cubrió toda la ciudad. Parecía que el sol había desaparecido. El GRAN AZUL, se había vuelto gris. El ambiente se había vuelto denso y asfixiante. Los habitantes de la ciudad, habían perdido la alegría. Faltaba el trabajo y el dinero y todo el mundo estaba descontento. En las calles céntricas, los ánimos estaban exaltados y se sucedían las algaradas. Ya nada era como antes por culpa de aquella terrible nube gris.
El consejo de gatos de Attika se reunió una noche con gran urgencia en las ruínas del templo. Había que tomar una determinación, para salvar a Gáttika y a sus habitantes. Todos los gatos estaban presentes.
Uno de ellos, de pelaje negro y que parecía bastante anciano, se dirigió a una imponente gata tricolor de largo pelaje y mirada profunda, que estaba recostada en una de las Caríatides de templo. "APATXIA, tu, como bibliotecaria mayor de la Academia, deberás buscar en los antiguos textos. OREXOTAS deberá ayudarte en tu tarea. Debeís apresuraros. La situación es cada vez más acuciante. Debemos evitar que la crísis sea irreversible.
"Vamos pues", diho APATXIA, "no perdamos ni un minuto" y salió caminando erguida y con la cola en alto, seguida de OREXOTAS.

martes, 5 de enero de 2010

GÁTTIKA, la ciudad sin fin

Nuestros amigos habían cumplido una parte muy importante de su viaje. Habían devuelto la felicidad a sus humanos. Lo que parecía imposible, había ocurrido y un pequeño gatito habia llevado de nuevo la luz a aquella casa , que en otro tiempo fuera la suya. Tenían un sentimiento agridulce. Les hubier gustado ser ellos los que volvieran, pero así era como funcionaban las cosas.
Pasado un tiempo, SOFÍA les dijo que ella debía volver a su templo, pero ellos debían continuar su viaje.
"¿A donde nos dirigiremos?", preguntó DANDY. "Vais a visitar la llamada CIUDAD SIN FIN, la ciudad de la que procede la civilización actual. Por sus calles, ahora en ruinas, pasearon los más importantes sabios de la antigüedad. Allí debereís encontrar a una gata muy especial que necesita ayuda para resolver un grave problema de los humanos, pero no os cuento más. Está lejos y deberíais recorrer unos montes muy escarpados, pero volareís sobre ellos, con ayuda de unas grandes aves. Os aseguro que será una experiencia única. La ciudad que vais a visitar es irrepetible".
Fue otra de aquellas noches de despedidas y promesas de volver a verse, topadas y algo de nostalgia.
Con el amanecer, llegaron aquellas grandes aves de enormes alas, que planeaban y lanzaban gritos estridentes. No sin algo de reparo, nuestros amigos se situaron entre su plumaje, pues el aire de Noviembre empezaba a refescar. Volaron durante horas, sobre montañas y valles, como en una especie de sueño. Era ya el atardecer cuando avistaron el brillo tornasolado del gran azul y rodeando a formas irregulares de tierra y muchas pequeñas islas.
Empezaban a descender y esto producía una cierta sensación de vértigo. las tardes eran cortas y empezaba a anochecer. A lo lejos todavía, vieron la ciudada, inmensa y tachonada de millones de pequeñas luces y en su cumbre y coronando todo, una bella construcción blanca, sostenida por columnas. Un antiguo templo dominaba la ciudad de GÁTTIKA, la ciudad intemporal, la ciudad sin fin.
Estaban agotados tras tan largo viaje y se acurrucaron a dormir entre antiguas piedras que tanto habían visto. Durmieron de un tirón y ni siquiera soñaron.
La mañana les halló acurrucados unos a otros para evitar el relente matutino.
"Eh, arriba holgazanes. Cómo podeís dormir con toda una ciudad por descubrir. Seguídme, primero comeremos algo". Quien así hablaba era SOTIRAKIS, un joven gato pardo. Era el gato del arquitecto conservador de las ruinas. "Bajaremos a la ciudad. Sus habitantes son benévolos con los animales. Ellos nos ofrecerán algo rico para reponer fuerzas". Vagaron un rato por estrechas calles llenas de gente que se sentaba en los cafés. Hablaban y reía felices, Otros entraba en las tiendas llenas de todo tipo de objetos. Los amantes tomaban café en pequeñas jarras de cobre y se miraban a los ojos, como si todo el bullicio a su alrededor no existiese, esperando que la magia que les envolvía, durase para siempre o, al menos, hasta la próxima primavera.
Subieron por una calle con una escalera escarpada. En la puerta de una tienda de objetos de cuero les esperaba una gata parda de pelaje denso y rayado. Era KATERINA, la gata reina del barrio antiguo. "Son ellos", dijo SOTIRAKIS. Sin más dilación KATERINA entró en la tienda y se restregó en las piernas de una humana que salió a la calle. "Vaya, KATERINA veo que tienes nuevos amigos". Sin pensarlo dos veces les ofreció un plato con comida, que devoraron mientras la humana les hablaba con afecto. "Esta es una ciudad amable"dijo KATERINA, "en la que los humanos viven en armonía con los demás animales, es una antigua ciudad en la que todos, gatos, humanos, perros, palomas, somos ciudadanos por igual. Seguro que os gustará vivir en GÁTTIKA."

lunes, 2 de noviembre de 2009

ENVIADOS. Una sorpresa inesperada.


VIOLETA nunca fué feliz. Nunca supo porqué, pero FREYA, su madre había sido muy severa con ella y sus hermanos. Esto había hecho de ella una gata tan tímida que nunca quiso a nadie, ni se dejó querer. Su madre le pegó de pequeña y sus compañeros le pegaron de mayor. Habían pasado años así y por fin, habia logrado liberarse. Había estado un tiempo enferma y débil. Una mañana en que ya se encontraba muy débil, su humana la había sacado en una caja y había sentido un reflejo brillante y cálido a través de las rendijas. Era agradable, pero ya solo quería acabar con aquella vida. Su súplica fué escuchada y de pronto, se encontró a si misma, como renacida, pero en un lugar totalmente desconocido. Sus patitas pisaban sobre un suelo blando y mullido, tan diferente al que ella conocía. Algo agitaba su pelaje y sus bigotes. Era una sensación fresca y agradable que nunca antes conociera, ella que vivíera atemorizada en la estantería durante tantos años. Anduvo, disfrutando de su nueva vida, sin encontrar a nadie que la molestara asustase.
No muy lejos de allí, la gran sacerdotisa Sofía, preparaba a nuestros amigos para una excursión muy especial. Algo inesperado y muy deseado iba a ocurrir, que marcaría el primer logro de su viaje.
Cuando el sol comenzaba a brillar sobre el Gran Azul, comenzó aquel viaje para nuestros amigos.
El dia transcurrió muy animadamente, entre historias y risas. atravesaron riachuelos y bosques con árboles de muchos colores, rojos, amarillos, ámbar. Por fin, llegaron a una alameda de amarillos árboles, cuyas hojas susurraban al ser agitadas por el viento.




"Pronto estaremos en KINDERGARTEN", dijo Sofía "ese es el lugar al que nos dirigimos". "¿Cual es la misión que nos lleva allí?, pregunto Gatsby, con su curiosidad habitual. "Lo sabreís en su momento", contestó Sofía", para que todo sea como se espera, debeís actuar con total espontaneidad".
Atravesaron el largo camino bordeado de
aquellos árboles amarillos tan parlanchines que parecían decir "ya queda menos, ya queda menos" . Empezaba a caer la tarde. Las sombras se hacían más largas y oscuras. Largas nubes de color naranja intenso, como desflecados girones de un velo desgarrado, cubrían el cielo de aquel atardecer de otoño.
Muy pronto, la oscuridad dominó sobre la luz. Había algo de misterioso en aquella tarde.
A lo lejos se dibujaban unas montañas y en ellas, muchas
pequeñas luces. Se dirigieron hacia allí.
Sin saberlo, Violeta, también había sido atraída por aquella luz. Estaban destinados a encontrarse.
Sofía se adelantó y
una esbelta gata de color pardo y grandes ojos rasgados salió a su encuentro. SE toparon y se miraron inquisitivamente a los ojos. La gata parda asintió. "Amigos", dijo Sofía "os presento a FREYA, la Madre Universal de KINDERGARTEN. Dejemos que sea ella la que os cuente su historia y os explique porqué estamos aquí".
"Veréis", dijo Freya estirándose sobre sus patas," yo tuve
varios hijos y lamento reconocer que nunca fuí una buena madre para ellos. Fueron tratados por mi con tanta dureza, que les marcó de por vida. Cuando llegué aquí, el GRAN AÉL, el espíritu Universal que todo lo ve y lo rige, decidió que debía lavar mi culpa por lo que hice, cuidando de por vida a todos los cachorros que debiesen volver a nacer. 
Por esto me llaman la Madre Universal. Hoy es un dia especial, es la noche de difuntos, la noche en que el velo que separa los dos mundos es tan ténue que se rompe a girones por algunos lugares, de forma que los habitantes de ambos lados incluso pueden tocarse. Es noche de muerte y de renacimiento. La noche en que todo es posible. Hoy, mi hija Violeta, que tan desgraciada fué por mi culpa toda su vida, volverá a mi y deberé demostrarle que he aprendido a amar y a comprender". "En cuanto a vosotros, mis amigos recién llegados, será vuestra oportunidad de hacer muy felices a seres que amais muchísimo, dando algo de vosotros para que siempre os recuerden". "Pasad y conoced nuestro KINDERGATEN".
Dejando atrás la oscuridad de la noche, se introdujeron por unos túneles hacia el interior de la montaña, iluminados por la luz de brillantes luciérnagas. Todos ellos confluían en una extensa zona circular común, calida y con iluminación
mucho más ténue. Estaba acondicionada para ellos, pero estaba atravesada por árboles y por un orificio en lo alto, podía verse una redonda luna llena. Lo que vieron allí, les hizo sonreir. Cientos de pequeños cachorros de gato dormían en sus cestas. Otros trepaban a los ñárboles enjugazados. Los había de todos los tipos y colores. "Bien, ha llegado el momento", dijo FREYA. "Concentráos en pensar en vuestros queridos humanos, como si estuvieseis con ellos. Vais a hacerles un regalo maravilloso e inesperado. De entre todos estos pequeñines, debeís elegir uno para ellos. Aquél que más les vaya a recordar a vosotros. Luego, cada uno de vosotros deberá darle algo suyo al pequeño, algo que os recuerde cada dia". "También es la oportunidad de devolver la vida a uno de éstos pequeños cuya vida fué muy corta. Ponéos a buscar".
Nuestros amigos fueron recorriendo y observando en detalle a cada uno de los cachorros. Era una tarea difícil porque todos eran preciosos. Finalmente, después de largas deliberaciones, todos estuvieron de acuerdo en dos candidatos. Uno era un siamés rayado, que parecía un clon de
Dandy o de Gina. El otro era un pequeño Gatsby.
"¿No podemos regalarles los dos?", preguntó Dandy. "No es posible", dijo Freya, "solo uno está destinado a ellos. El pequeño siamés está destinado a dar alegría a las ancianas de u
na residencia. Su destino está marcado". "Sea pues el pequeño gatito peludo naranja y blanco. Ahora, debereís darle cada uno algo vuestro. Sed generosos. Tened en cuenta que es como un libro donde todo está aún por escribir."
"Bien", dijo Gatsby, "yo le daré mi aspecto y mi pose señorial. También mi nobleza y mi forma de andar y jugar".
"Yo le daré mi elegancia, mi remolino y mi suave maullido. También mi forma de desperezarme y estirarme", dijo Tusha.
"Yo le daré mi picardía, mi inteligencia", dijo Gina.
"Yo le daré mi agilidad y mis topadas tan cariñosas. También mi fuerte ronroneo", dijo Dandy
"Po
co me habeís dejado, per lo más importante. Yo le daré mi cariño incondicional y, porque no, .... mi habilidad en colarme en las habitaciones".
"Yo le dar
é mi mirada transparente y mi amor por el agua", dijo Edda.
"Sea pués. Pequeño gato naranja, vuelve a renacer a una vida mejor. Te colocaremos en el mejor lugar para ser encontrado
, en el Gran Jardín. Dandy que lo conoce bien, te guiará desde aquí". Con el hocico, apartó al pequeño gato naranja. "Juntemos ahora nuestras patas y elevémosle hacia el velo de la noche. Diremos una oración felina por ti:

"Pequeño gato, breve fue tu vida anterior, ahora eres como un libro en blanco, ve ahora hacia una nueva oportunidad de ser y hacer felices a los que te rodeen. Tus dones son muchos. Vive y sé feliz."

Salieron emocionados a la luz de la luna. Todos habian participado en aquella reunión tan mística, tan evocadora. Aquella era indudablemente una noche mágica, en la que misteriosos girones volaban sobre la luna. No se sabía bien si eran nubes o criaturas que viajaban entre ambos mundos.
Fué entonces cuando apareció VIOLETA. Al ver otros gatos, retrocedió asustada. ¿Volverían a pegarle, como siempre había ocurrido a lo largo de su vida?. FREYA, reconoció a su hija. Supo que había llegado el momento de expiar su culpa y estar por fin en paz consigo misma y con su hija. Avanzó hacia ella, le tendió su pata y le dijo: "Mi querida hija VIOLETA, nunca me perdonaré el mal que te hice si tu no me perdonas. Ven conmigo, te prometo que ya nunca volverá a hacerte daño ni a asustarte. Quédate con nosotros y podrás ayudarme a cuidar a todos estos pequeños maravillosos". VIOLETA dudó, pero vio la sinceridad en los ojos de FREYA y siguiendo un impulso totalmente nuevo en ella, avanzó y dió una topada cariñosa a su madre. "Me quedaré", dijo, "siento que ahora todo será distinto. Por fin seré feliz. Aquí es donde quiero estar".
Había sido una noche larga, tan especial y tan llena de emociones, pero había llegado el momento de descansar antes de emprender el viaje de vuelta. Nuestros amigos se sentían extremadamente felices. Solo Dandy se sentía un poco triste. El hubiese querido darles tambien al pequeño gato siamés , pero no se podía cambiar el destino. FELIZ NOCHE, FELICES SUEÑOS.......PRRRRR, PRRRRRR, PRRRRRR, PRRRRRRR............